Aunque los BDP se imprimen personalizados para cada estudiante, su uso se ha desvirtuado incluso hasta el punto de ser usado como una especie de ticket de consumo.
Sanyira Tortoza, jefa del Grupo II del Pasaje Estudiantil, expresó que el BDP "es intransferible". Sin embargo, muchos estudiantes los ceden a sus amigos o parientes, los intercambian por chucherías o por una bebida para su merienda.
Para evitar estas alteraciones, Fontur perfecciona el sistema al implementar una tarjeta inteligente. Actualmente se está realizando una prueba piloto en Lara, específicamente en los municipios Iribarren y Palavecino. Briceño estima que a mediados de año se extenderá hacia las jurisdicciones Simón Planas, Crespo Morán y Torres.
"La tarjeta inteligente está realizada con tecnología de punta y con ésta el estudiante podrá acceder a una unidad", dijo al explicar que este dispositivo traerá como beneficio que los favorecidos no hagan extensas colas, puesto que la acción de recarga dura cerca de 30 segundos. "Otra ventaja es que el estudiante no va a cargar el fajo de boletos en el bolsillo". _EDO