Cuando el alcalde de Libertador, Jorge Rodríguez, anunció a finales del pasado agosto un plan para la "recuperación" del centro, más de uno se extrañó: ¿Acaso ya Freddy Bernal no acababa de llevar a cabo una recuperación del casco histórico de Caracas, una de las últimas iniciativas de su gestión?
Ya el propio Bernal, a finales de su primer período como alcalde (2005), también había emprendido otro de estos llamados rescates.
Aunque el del actual alcalde fue anunciado como un proyecto que incluía recuperar la iluminación en varias plazas y la rehabilitación de fuentes y edificios, al final todo se limitó, a grandes rasgos, a pintar fachadas. La mayoría están sucias otra vez.
La mitad de la llamada cuadra del Libertador (entre las esquinas de Piedras y Bárcenas, parroquia Santa Teresa), por ejemplo, fue pintada en noviembre pero el esmog de los carros y los grupos de personas que allí se reúnen a beber los fines de semana ya se han encargado de que nuevamente esté manchada.
Lo mismo ocurre, aunque en menor medida, con las paredes pintadas de la antigua Corte Suprema de Justicia, el Palacio de las Academias y la iglesia de San Francisco, en la avenida Universidad. De hecho, de todas las fachadas que fueron pintadas las únicas que conservan el buen aspecto son las paredes laterales del Teatro Municipal.
Pero muchas cosas que supuestamente estarían listas para enero de 2010 quedaron pendientes, como la recuperación de la fuente que está entre las esquinas de Bolsa y Mercaderes, que hoy está llena de basura en vez de agua. El Correo de Carmelitas tampoco fue rehabilitado, y las nuevas luces de plaza Miranda no se prenden nunca, por lo que el lugar sigue siendo utilizado por los indigentes para pasar la noche.
Así que más que un proyecto de rehabilitación, como fue anunciado en su lanzamiento, al final la iniciativa de Rodríguez terminó siendo un programa de mantenimiento.
La última intervención verdadera que se ha hecho del casco histórico fue la que se llevó a cabo al final de la gestión de Bernal, pues aunque no alcanzó todos los objetivos propuestos, al menos se cambió el piso en varias de las cuadras fundacionales y se colocó mobiliario urbano.
Ahora, más que publicitados rescates, el centro lo que necesita sobre todo son jornadas constantes de mantenimiento. JB