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Pierre Souchar
Con el cine en los genes
A este profesional venezolano, desde niño, lo atrapó el gusto por el mundo de la fotografía. Nunca vaciló en hacer todo lo que estuviera a su alcance para lograr su meta: el cine
Una foto tomada en las afueras de Estrasburgo en 2006 durante el rodaje de la película Petite Flamme (Cortesía Laurence Mouillet)
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MARILIN PINO A. 
EL UNIVERSAL

Una idea fija en la mente: ¡hacer cine! Esta parece haber sido la meta de Pierre Souchar, hijo de madre venezolana y padre francés, actualmente residenciado en Estrasburgo.

Es un hombre sencillo pero de carácter. Confiesa que no le gusta alzar la voz, "pero me gusta hablar claro y sin miramientos". Sobre su pasión por la fotografía dice que "todo comienza -como siempre- cuando niño. Mi primera cámara de fotos me la regalaron ¡a los cuatro años! Y hay una foto que lo certifica". He allí el origen de todo: plasmar el instante.

Gracias a las fotos que la familia guarda de sus abuelos, según relata Souchar, a quienes no conoció, pudo saber de su historia, acercarse a sus vidas.

Lo mejor de esa crónica es que su abuelo materno hacía fotografía y cine como aficionado; quizás de allí el aporte genético para ese amor por la imagen.

Haber asistido de niño a las funciones de la  Cinemateca Nacional le brindó la oportunidad de "emocionarse", como él dice, con las películas.

"Igualmente comencé a hablar de cine, gracias a los foros de Perán Erminy.  Creo que fue allí donde me percaté de la importancia de la imagen en una película y de lo interesante que debería ser el proceso creativo antes y durante un rodaje".

"La primera intención creo que ha sido esa: captar el momento, fijarlo para los que vienen, lograr transmitir las sensaciones de un instante", dice Souchar.

En el plano personal, este cineasta explica que uno de los momentos cruciales, que le dejó huellas profundas, fue "el día en que me pusieron a Margot, mi hija, en brazos. Creo que nunca antes he sentido algo igual. Pero lo que sí considero un cimiento, fue vivir en Bélgica entre los 11 y los 15 años. Allí creo que se construyó el Pierre de hoy".

"Pedro, como lo llaman los amigos, es un venezolano de excepción que se gana el respeto y el cariño de las personas gracias a su generosidad, honestidad y responsabilidad en toda las cosas que emprende en la vida". Así es Pierre Souchar para su amigo Jonny Semeco, también director de fotografía, quien  acota que "es un ser humano transparente y de férreas convicciones que no duda en reclamar cuando considera que se cometen injusticias".

Se conocieron en 1998 durante el rodaje de una película francesa  y desde entonces son amigos entrañables. "Yo diría que más que mi amigo es un hermano", concluye Semeco.
Al preguntarle sobre el porqué de su interés en el cine y no otra disciplina, responde que es la oportunidad ideal para crear, en colaboración con otros, para que la película resulte lo mejor posible, captando las expresiones humanas para la posteridad. "Lo que más aprecio en un rodaje es el diálogo abierto y sincero, donde existe una confianza mutua entre todos los participantes. No me gusta el poder, sino la colaboración".

Pierre Souchar es un hombre afable, tenaz, disciplinado, metódico y exigente consigo mismo y con su trabajo. Como director de fotografía en el mundo del cine, y al hacer cada toma, su pensamiento va más allá. Su fotografía es concebida pensando en el espectador, en el efecto que tendrá en el público el conjunto de las imágenes.

Hizo algunos cortos en su época de estudiante y participó en concursos que le merecieron reconocimientos. En su trabajo profesional más reciente figuran Petite Flame (2007), Pourquoi (2005), Le Syndrôme du Carambar (2005), Douche froide (2002). Para 2008 tiene dos documentales en proyecto, uno será en Venezuela, con una productora belga. Mientras, sigue tras la cámara.

MAESTRO DEL TRABAJO CON IMÁGENES DIGITALES
La idea era mostrar, en una pieza de 15 segundos, la mayor cantidad de "bondades" del Adobe® Photoshop® CS3. La empresa de software creó un concurso, en el que el venezolano Daniel Blanco, diseñador de motion graphic y su equipo de Wondermint TV, quedaron finalistas. CUT & PASTE fue el nombre de este original concurso auspiciado por Adobe®, la empresa creadora de los mas importantes softwares de diseño en computación, en conjunto con Stash Media, Motionographer y Cut&Paste. Participaron más de 500 empresas de diseño de motion graphic, y sólo habría un ganador y cuatro finalistas. Wondermint TV (Daniel Blanco y Juan Behrens, de Venezuela, y Marcos Vaz, de Brasil) logró ser finalista con The Amazing Factory, ganaron el Master Collection de Adobe®. La pieza será publicada en Stash Media. Daniel trabaja para 3Ring Circus, una de las más fuertes empresas de motion graphic en Hollywood, cuyo trabajo ha sido visto en el cine y en TV.
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Comentarios
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Roberto Ruiz
29.04.2008 | 4:33 PM
Excelente articulo. De veras, Pierre es un talento Venezolano y mas que eso un gran ser humano. Enhorabuena!