-¿Cuáles
son tus responsabilidades como ejecutivo de los Astros de
Houston?
-Soy asistente
del gerente general y mi responsabilidad mayor durante esta
temporada será trabajar con los infielders a nivel de
ligas menores y de Grandes Ligas.
-¿Cómo
llegaste a los Astros?
-Primero estuve
con ellos en 1998, por tres temporadas, y luego regresé
en 2006 tras mi trabajo con los Cascabeles de Arizona.
-Ahora
estarás más en el terreno, ¿pero cómo
fue el trabajo en la oficina para un hombre de beisbol?
-Gracias a Dios
me fue bien, pero después de tantos años en el terreno
de verdad que me sentía un poquito incómodo. En
realidad me di cuenta de que mi pasión está es en
el terreno. Me gusta enseñar, me gusta tener el contacto
directo con los peloteros, sobre todo con los jóvenes.
Quizás en un futuro me gustaría encargarme de lo
que es la parte de oficina.
-¿Te
sigue llamando la atención ser manager de ligas menores
luego de haber sido piloto en las Grandes Ligas con los Cascabeles
de Arizona en 2004? ¿Aceptarías un cargo así?
-Sí, por
supuesto. Si la oportunidad se presenta, lo haría. Yo
inclusive les dije a los Astros que no tenía ningún
problema de dirigir en las menores, a nivel de AA o AAA. De
esa manera es que te pueden observar las demás organizaciones
para ver si se abre nuevamente la oportunidad de trabajar
en Grandes Ligas. Sigo teniendo ese deseo de volver a las
mayores.
-¿Cómo
es trabajar con una organización de Grandes Ligas?
-Lo más
difícil es aceptar el cambio de pelotero a ejecutivo.
Son muchas cosas que dejas de hacer una vez que dejas de jugar.
La relación con los peloteros ya no es igual. Es como
una línea que separa al pelotero del técnico. Es
una carrera muy exigente y sacrificada. Debes tener mucha
facilidad para comunicarte con los peloteros, tanto el norteamericano
como el latino. Y tienes que tener mucha paciencia. Las oportunidades
se presentan poco a poco.
-Fuiste
manager de los Cascabeles, ¿qué es lo más difícil
de esa labor?
-Tienes que saber
tratar a los jugadores, especialmente a los llamados "caballos".
Son jugadores de diferentes categorías, en salario y
experiencia. Ahí es cuando debes tener la sabiduría
para mantener un ambiente positivo. Además hay que mantener
la confianza de la organización y demostrarles a los
norteamericanos que uno como latino tiene la capacidad y puede
encargarse de una responsabilidad como tal.
-¿Qué
tan importante es América Latina para los Astros de Houston?
-El pelotero
latino se desarrolla más rápido y la preparación
es mucho mejor. Las academias que funcionan en Venezuela,
particularmente, han sido una ventaja grandísima. Se
dan clases de inglés, preparador físico, médico,
psicólogo, los terrenos están en buenas condiciones,
se les explica cuáles son las conductas de los estadounidenses.
Así, cuando el pelotero latino llega a Estados Unidos
no les pega tanto el cambio. Esa es la razón para que
hoy tengamos tantos venezolanos en Grandes Ligas.
-¿Si
tuvieses que escoger entre ser gerente general o manager de
un equipo de Grandes Ligas qué responderías?
-Manager. Estoy
joven y esas oportunidades no se presentan todos los días.
No lo pensaría dos veces. En el futuro puedo ser gerente
general. Lo más importante es darte a conocer en este
mundo tan difícil.