Home
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
Leopoldo Palacios
Chef Sazonador Del Ecuestre
Este diseñador de canchas de equitación dice que no vive en ninguna parte, se la pasa de hotel en hotel. Su próximo reto será en los juegos Olímpicos de Pekín
Nutrido en sus conocimientos por el alemán Arno Gego, este venezolano ha mantenido una carrera en ascenso durante dos décadas 	(Nicola Rocco) (Nicola Rocco) (Nicola Rocco) (Nicola Rocco) (Nicola Rocco) (Nicola Rocco)
Nutrido en sus conocimientos por el alemán Arno Gego, este venezolano ha mantenido una carrera en ascenso durante dos décadas (Nicola Rocco)
Enviar Imprimir Comentarios
(2) 8 votos
Votar
ANTONIO CASTILLO 
EL UNIVERSAL

Leopoldo Palacios es uno de los poquísimos profesionales en el mundo capaces de diseñar canchas ecuestres de altísimo nivel, razón por la cual viaja por todo el planeta con su pequeña laptop bajo el brazo durante 42 semanas al año. "No vivo en ninguna parte, ya que no paso más de dos meses ni siquiera en mi país. Vivo en todos los hoteles del mundo, ya que hay concursos casi todas las semanas. De un aproximado de 10 semanas que me quedan libres al año paso 7 aquí en Venezuela y 3 en México donde reside mi hija y mis dos nietos". 

 ¿Pero cómo este caraqueño de 62 años ha logrado ubicarse en la élite de los 20 mejores diseñadores de canchas ecuestres del mundo? 

Explica Palacios que desde siempre fue un apasionado de los caballos y que en su familia el ecuestre era como una religión, tanto así que su padre fue presidente del Club Hípico Caracas, cuando tenía su sede en lo que es ahora el hotel Tamanaco, y su hermano mayor Jesús Eduardo representó a Venezuela en los Juegos Panamericanos de 1959, fue campeón Suramericano, Bolivariano y además ganó el Gran Premio de Nueva York en 1960. 

"Yo mismo montaba y en 1971 o 1972 fui Jinete del Año. Mi entrenador era el estadounidense Bertaland Nemethy, fue quien me dijo que me dedicara al diseño. Seguí su consejo y a finales de los setenta empecé a diseñar pistas, estaba poniéndome viejo para saltar y en ese momento recibí el apoyo de Noel Vanososte en la Federación Venezolana de Ecuestre. Comencé a trabajar con la diseñadora británica Pamela Carruthers y estuve a punto de dar el gran salto en los Panamericanos de Caracas del 83, pero la verdad no me sentía suficientemente preparado, así que me contenté con ser el asistente del diseñador alemán Arno Gego, quien finalmente se hizo cargo de la competencia".  

Explica que desde ese momento y pagándose sus gastos, "persiguió" por todo el mundo a Gego, quien por su parte lo nutrió con esa sapiencia que sólo los años ofrecen.

Fue en 1986, en los Centroamericanos y del Caribe realizados en República Dominicana, cuando armó su primera competencia.

De allí en adelante Leopoldo Palacios no ha parado, y hoy por hoy es uno de los más prestigiosos diseñadores de canchas ecuestres del mundo. Su próxima meta: nada menos que los Juegos Olímpicos de Pekín, para los cuales ya tiene en bocetos los diferentes saltos -con motivos alegóricos a la milenaria civilización- que engalanarán la magna cita del ecuestre universal. En su laptop -que cuida como una valiosísima joya- tiene milimétricamente desplegados los obstáculos que deberán ser sorteados por los jinetes en un tiempo que también ha sido estudiado por el venezolano. "No pueden ser ni muy sencillos ni excesivamente complicados. Pero debe haber un equilibrio tal dentro de la dificultad, para que no más de dos jinetes hagan el recorrido en cero faltas. Aquí hay que aplicar la experiencia acumulada durante todos estos años y es por eso que los organizadores de las competencias me llaman", dice.  

Así ocurrió en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles donde fue asistente (cargador de barras, según sus propias palabras); en Barcelona, se encargó de la computación; en Sydney, diseñó; y en Atenas, fue el delegado técnico de la Federación Internacional de Ecuestre. Donde haya competencias de alto nivel estará Leopoldo Palacios.

PUBLICIDAD
 
 
Participa
envíanos tu comentario.